Es rica en proteínas, fibra, ácido fólico, magnesio, hierro y omega 6.
Uno de los principales atractivos de esta harina es su textura cremosa al mezclarla con líquidos y su poder aglutinante en la cocción. Por eso se puede utilizar como sustituto del huevo, hace de ligante, apelmazante y cohesionador de la masa.
No contiene gluten, por lo que no es tan elástica, pero sí muy cremosa. Además aporta color amarillo y sabor a garbanzo.